lunes, 26 de mayo de 2008

Sentimientos puestos en palabras de otros

Ese otro ser


Cierro los ojos, lentamente,

y me sumerjo en un letargo sin tiempo:

silencioso, distante, lejano...

Cierro los ojos y me encuentro

con el ser que está en mi interior,

lleno de miedos, de preguntas,

lleno de dolores y de angustias;

ese ser que se siente abatido,

que a veces no razona.

Lo observo y con imperante voz

lo invito a que viajemos juntos

por esta vía sin final preciso;

que me ayude a sentirme segura;

que no me hunda con sus miedos;

que no me lleve al abismo.


Cierro los ojos y observo:

el camino del retorno no está tan lejos.

Yo no quiero transitarlo

y ese otro ser que está en mí

me seduce, con gestos de dolor

me invita a recorrerlo una vez más.

Ese otro ser no puede estar en mí:

una vez lo despedí de mi interior,

lo condené a la muerte.

Abro los ojos y descubro que soñé,

que sólo soy yo, que no hay nadie más,

que ese otro ser soy yo misma,

sólo que decidida a no retornar.


-Revisión de un poema de Teresa Aburto-

1 comentarios:

Andreu Romero dijo...

Siempre hay alguien más aparte de nosotros mismos, esa personita que nos hace vernos tal cual somos... A que sí? :3