Ese otro ser

Cierro los ojos, lentamente,
y me sumerjo en un letargo sin tiempo:
silencioso, distante, lejano...
Cierro los ojos y me encuentro
con el ser que está en mi interior,
lleno de miedos, de preguntas,
lleno de dolores y de angustias;
ese ser que se siente abatido,
que a veces no razona.
Lo observo y con imperante voz
lo invito a que viajemos juntos
por esta vía sin final preciso;
que me ayude a sentirme segura;
que no me hunda con sus miedos;
que no me lleve al abismo.
Cierro los ojos y observo:
el camino del retorno no está tan lejos.
Yo no quiero transitarlo
y ese otro ser que está en mí
me seduce, con gestos de dolor
me invita a recorrerlo una vez más.
Ese otro ser no puede estar en mí:
una vez lo despedí de mi interior,
lo condené a la muerte.
Abro los ojos y descubro que soñé,
que sólo soy yo, que no hay nadie más,
que ese otro ser soy yo misma,
sólo que decidida a no retornar.
-Revisión de un poema de Teresa Aburto-
1 comentarios:
Siempre hay alguien más aparte de nosotros mismos, esa personita que nos hace vernos tal cual somos... A que sí? :3
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