viernes, 21 de marzo de 2008
La pequeña dama lunar
Una visión en la noche, nacida del agua e irradiada por el influjo lunar. Esa soy yo. Un ser pacífico pero con alma salvaje que sigue unos ciclos propios que muy pocos comprenden. Compleja, impredecible, misteriosa, desconcertante, así suelen describirme desde el otro lado del velo que me une y me separa del resto de mis semejantes. Sólo una apariencia. Un conjunto de rasgos definibles que no alcanzan a mostrar lo que es más profundo y relevante. Muchos son los que han mirado dentro de esos espejos que son mis ojos, buscando el reflejo de una realidad humana. Se encuentran con una serie de obstáculos, que prefieren llamar secretos o resistencias. Por diplomacia y también por diversión, admitámoslo, me callo y sonrío de forma cordial y ambivalente, dándoles aparentemente la razón. Para mí, reservo mi sincera y seguramente molesta opinión: "¡Ay, pero qué necios! Sacad de vuestros ojos el filtro del estereotipo y el prejuicio eterno. "
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2 comentarios:
Es cosa difícil intentar que los demás vean más allá de las apariencias, cuando el mundo actual solo se basa en ellas. En cierto modo, intentar ver más allá es para la gente salirse de su rutina normal.
Es dificil pero no imposible.
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